lunes, 10 de marzo de 2014

TRAS LA PISTA DE LORENZO

Tras la resaca de la Trans, no hay que dormirse.
No vale parar, que hay muchas cosas que hacer y muy poco tiempo.
Por eso, y porque ¡¡¡¡POR FIN HA SALIDO EL SOL EN SALAMANCA!!!!, el sábado hubo que aprovechar un par de horas entre evento y evento para tocar un poco de nieve. ¡Lorenzo obliga!



 Aunque al llegar a la Covatilla, resulta que se ha ido un montón de nieve y nos tocó portear los esquís un buen rato. Bueno, un mal rato, en realidad, porque sin mochila, y fuera del camino llevarlos de la mano es incomodísimo

Ahí se me ve esquís en mano
 Por fín llegamos a la hoya, con un manto impoluto de nieve, y pin, pan, pa'arriba.





Como dígo, sólo disponíamos de un par de horas, así que una vez que llegamos a la cuerda, giramos hacia las pistas e hicimos un único descenso (por cierto, me quedé con ganas de más).





A las 14.00 más o menos ya estaba de vuelta en Salamanca, que había compromisos familiares, así que aún quedaba la tarde para dedicarnos a otros vicios un poco más... digamos "tabernosos".

El domingo, Lorenzo seguía obligándome a salir a la calle, así que sacar la bici de paseo me pareció una buenisima opción.

Lo que de momento no me apetece mucho es correr... pero hay que hacerlo... a ver si mañana.... o pasado....


1 comentario:

guillermo gonzález tapia dijo...

no parais, chicos. Un beso de parte de Vega y Víctor. Lo han dicho ellos, jajjaja, "le das un beso de mi parte"

victor y vvvvvveigaamm