lunes, 30 de abril de 2012

101 PEREGRINOS: Dios los cría y el viento los apilona...

101 km en un máximo de 24 horas
Camino de Santiago de Invierno.
Desde Ponferrada hasta las Médulas.
Ciclistas, andadores, corredores, triatletas...
¡¡Qué buena pinta!!
Pues como bien dice el título de la entrada, Piti, Perri, Andrés y yo para Ponferrada que nos fuimos.
Allí nos esperaba Mario, que hacía de anfitrión, y, Rober, desde Cáceres, que iba a hacer el duathlon.

No teníamos ni idea de qué nos ibamos a encontrar, y eso se reflejaba en la risilla floja de la noche anterior. Todos habíamos oido hablar de la ultradistancia, pero no de cómo afrontarla.

La mañana de la prueba lo que más preocupaba era la previsión metereológica: una altísima probabilidad de lluvia nos ponía en jaque pensando en el barro, las caídas y los dolores provocados por la humedad.


Una vez metidos en harina, Mario decidió ponerse música e ir buscando su propio ritmo; el resto, encontramos el nuestro con un trote cómodo, que nos permitía hablar sin problema (fundamental para ir distraídos y no pensar en lo que queda).




Los primeros 42 km  se nos hicieron bastante cortos, sin duda ayudados del buen humor y las chorradas que se nos ocurrían sobre la marcha.

Pasamos por muchos pueblos volcados con la prueba



Y había avituallamientos cada pocos km



Sobre las 14:30 llegábamos al primer Punto de descanso. PK 42 en 4:30 h. aprox.


Al contrario de lo que estaba previsto, el día estaba bastante soleado, y en lugar de cambiarnos de ropa por la lluvia como habíamos previsto, yo me cambié para ponerme manga corta. Al final estaba pasando calor. Tomamos un bocadillo, estiramos un poco y continuamos la marcha.



Piti, que es el miembro más aplicado del grupo, nos iba "cantando" la dureza del recorrido y nos avisaba de que venían 16 km de subida constante. Pues venga, chicos, con calma


El cansancio comenzaba a hacer mella, y en esta parte hubo varios pinchazos en la moral del grupo. Por suerte, los bajones se fueron alternando, así que cuando le daba a uno, el resto intentabamos tirar para arriba del ánimo como fuera.
Así, con unos ratos mejores y otros peores, llegamos al alto de Orellán. Los músculos de vez en cuando daban algún susto, y teníamos que parar a estirar. Sin duda, tantos km a las espaladas pasaban factura.


La expresión de las caras ha cambiado

Con un silencio sepulcral que demostraba el estado de ánimo, pasamos frente al Castillo de Cornatel


Y poco más tarde, creo que eran las 20:00 o así,  llegamos al segundo punto de descanso (km 73). Ahora sí que nos cambiamos de ropa y zapatillas (menos Andrés), cogimos los frontales, y nos pusimos el chubasquero, porque, finalmente, comenzó a llover.


Tras los bajones de Andrés y Piti, ahora le tocaba el turno a Perrino, que amenazaba con abandonar y no sé qué otras bobadas....
Gracias a la labor de despiste y desgaste de Piti, cuando volvimos a pasar por Santalla (eran 10 km circulares), ya se le había quitado la idea de la cabeza... más aún al ver el avituallamiento a base de caldo calentito, huevo cocido, lacón, tortilla, incluso vino, que habían preparados los vecinos del pueblo.
Aunque aún quedaban 18 km, el ánimo volvía a estar arriba. Parece mentira, pero aún a falta de tantos km ya se comenzaba a ver la luz al final del túnel.

Se iba haciendo de noche: hora de sacar los frontales.





Sin mucho problema (salvo un buen culetazo) llegamos al último avituallamiento, donde estaban asando carne y tenían cerveza fresquita. Hombre, ya que sólo quedaban 10 km.... ¿qué mal le puede hacer a una persona una cervecita....?
Y tras una subida pronunciada y otra bajada del mismo pelo, las luces de Ponferrada se presentan frente a nosotros.
Como de costumbre, esos últimos km son los peores para mí.
Ya hay MUCHAS ganas de llegar, mucho cansancio, cada zancada-paso cuesta horrores....
Pero tras una vuelta eterna por la orilla del río, ¡¡¡¡¡META!!!!!
Si, señor lo hemos conseguido: 13 h:32 min. en los que ha habido de todo, pero de los que ahora ya sólo queda lo bueno...
Segunda mujer de la categoría, y octava de la general. Feliz

Abrazos, felicitaciones.....
Un poquito más tarde llegaba Mario, que había completado el recorrido él sólo. Vaya campeón...  A la dureza de la distancia y el terreno, había sumado el hecho de ir solo, sin ayuda en los momentos de flaqueza...¡¡y llegaba tan fresco!!

Hacía frío, así que nos fuimos a casa a la ducha y a descansar.

El domingo, Perri y Piti se levantaron con el ritmo de las muñecas de Famosa, y muy despacito fuimos a la entrega de trofeos, y luego a celebrarlo como nosotros sabemos: de cañas.


Precioso trofeo

EQUIPO CAMPEÓN
Ha sido un fin de semana intenso, muchos km y mucho esfuerzo, pero tambíén grandes risas, y sobre todo,de frases míticas, como la del título del blog, y otras muy divertidas, pero que quedarían fatal escritas aquí...

5 comentarios:

RME dijo...

Enhorabuena campeona!
Una lástima no haber podido compartir con vosotros el recorrido, pero no se puede estar en todo a la vez.
El próximo año hablamos...

Anónimo dijo...

Incredibol, yo no sé qué va a ser Lo próximo

Sonia dijo...

Ahora si sé lo que era eso, vaya pedazo de campeones! Madre mía! Solo de leerlo agota diga que estoy. ENHORABUENA!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Después de una semana de sequía deportiva empiezo a notar las uñas de los piés, un placer píticos compartir estas experiencias..
un aprecio
Alex (piti)

Roberto dijo...

No presumo yo de primos....que maquinones.