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viernes, 27 de marzo de 2015

Hace tiempo

Como díce la canción de Héroes del Silencio "Hace tiempo que ya no te veo ¿habremos cambiado?" ... supongo que no.
Últimas y malas noticias hacen que hablar de los garbeos de los fines de semana suene insustancial, así que colgaré unas fotos, y, resumiendo: Esquí en la Covatilla, Crosses entre semana por La Alberca y viaje de fiel acompañante a la carrera de "Alto Sil", algo de fiestecilla por la ciudad...
Forma física: lamentable
Ánimo: a días
Ganas de operarme: on















En fín... un poco de todo.
Ahora empiezan las vacaciones de Semana Santa. Hay proyectos. Sólo tiene que aguantar la rodilla. Veremos...
De momento, sigo apuntada pero sin tener muy claro si correré el cross TRESVALLES, el domingo en LA ALBERCA.
La he hecho varias veces por mi cuenta, pero creo que ni mis piernas, ni mis pulmones, ni mi corazón están aún preparados para la carrera.

Ojalá fuera sólo una vuelta con los colegas, sin tiempos, sin dorsales....sin tensión.

Bueno, no, ¡qué coño!, ojalá yo tuviera unas piernas como las de Kilian y bajara volando Peña de Francia para abajo, sin siquiera mirar dónde piso...

Ainsss...

Como he dicho antes, lo importante es lo importante, esto sólo son minucias. ¡¡ÁNIMO QUINI!!

jueves, 12 de febrero de 2015

Días de cañas y nieves

Finde cortito porque tocaba trabajar el sábado, pero aún así aprovechado y disfrutado con un poco de todo.
Primero unas cañitas a la salida de la biblioteca en buena compañía para sobrellevar la "dura" jornada laboral, un poco de reposo y una tirada larga de trote con María Perrino arreglando el mundo. 
Después, para recuperar, una fiesta de pinchos veganos, por cierto bastante ricos, y por último, sin trasnochar mucho, un rato de risas y rimas fáciles por Van Dyck.

El domingo, aunque en Salamanca estaba muy nublado, nos avisaron que en la Covatilla estaba un día espectacular, así que cogimos los bártulos, allí nos plantamos con los esquís para hacer unas subiditas. Bueno, sólo una, porque tal y como estoy me da mucho miedo bajar, así que subidas las que haga falta, pero bajadas intento apañármelas para hacer las mínimas: es decir, una.

Al final una buena jornada de esquí de montaña que culminamos descansando un rato en el spa del gimnasio.





No parecen ser los fines de semana perfectos, con su furgo, su montaña, sus nuevos parajes, pero he de decir que, por unas cosas o por otras, estoy disfrutando bastante de este invierno...dentro de lo que cabe.

jueves, 29 de enero de 2015

Aunque me siento como en un "déjà vu" continuo, y aunque de vez en cuando me dan bajones gordos, gracias a Dios sigo con el ánimo suficiente para escaparme a la montaña a desfogar un poco.
Pienso que tengo que conformarme con lo que las circunstancias me permitan hacer e intentar no pensar mucho en lo que me gustaría estar haciendo o lo que es peor, en tiempos mejores que cada vez estoy más segura de que no volverán.

Por eso, el pasado fin de semana probé a ponerme los esquís. Subiendo muy bien. Bajando... muy mal, vamos, un clásico, jejeje







Aunque el día parezca bueno, la verdad es que pasé un frío horrible, porque el viento hacía la sensación térmica bajara drásticamente.


Así que hice una vueltita matutina, y a la hora de comer, pues eso, a comer y a recuperar para la noche, que había concierto y birras...

El domingo, y pese a las cervezas del día anterior, aún salí a correr un rato con Perrino, y luego, como colofón, rematé el finde con una buena sesión de vinitos que se alargó hasta media tarde. Tan agusto.