lunes, 23 de febrero de 2015

20-23 FEBRERO TIEMPO PARA TODO

¡¡Vamos ahí el ánimo de hacer cosas!!
Menudo fin de semana intenso este que acaba de pasar. Al más puro estilo Andrésyraksha, salimos disparados en cuanto suena la "campana" de la libertad destino a La Covatilla, para hacer... pues una única subida, porque el tiempo no da más de sí...
Efectivamente una subida, y rapidita, que la estación está ya cerrada.


Daba un poco de "yuyu" bajar así, tan solitos, y encima nevando y con una niebla que no dejaba ver ni a tres metros. Vaya sensación de mareo.

En cuanto bajamos, el operario del quitanieves nos avisa de que o sacamos ya la furgo, o ahí nos quedamos toda la noche, que él ya se va... Bueno, bueno, pues nos vamos.

Ponemos rumbo a La Alberca, donde pasaremos, si el tiempo no lo impide, los dos próximos días.

Nos "alojamos" donde de costumbre e hicimos también lo de costumbre: irnos de cañas. Un poco rollazo, porque no había nadie, así que antes de las 23:00 a dormir.

La predicción del sábado nos había revelado que hasta las 12 de la mañana más o menos estaría bastante nublado y lluvioso, así que no había prisa: desayunamos y nos dimos un paseo por el pueblo, y cuando la cosa mejoró un poco, nos disfrazamos de corredores, y nos pusimos en marcha para hacer el recorrido del trail que dentro de unas semanas se va a disputar por allí: LA ALBERCA-PEÑA DE FRANCIA-LA ALBERCA. La verdad es que es un recorrido bastante conocido, pero quizás por eso le aporta un punto más de emoción a la carrera (bueno, en mi caso también por la emoción de ver saber si puedo aguantar una carrera).


En la subida resoplo cual búfalo, pero bueno, supongo que es normal y que tendré que sufrir para volver a ponerme en forma...

En la Peña, como siempre, un frío de narices. Llegamos, nos abrigamos, saco una barrita, y...¡sorpresa! Los Pitis que también habían subido, aunque desde El Cabaco, y estaban allí reponiendo fuerzas. Madre mía que bocata más rico nos dieron.... ¡¡Exactamente como un avituallamiento!!. Casualidades de la vida.


No pudimos parar mucho, porque rápidamente el frío te empujaba a ponerte en movimiento, así que con fuerzas renovadas, afrontamos el descenso.
Efectivamente había un pequeño tramo que yo no conocía, y que, como no podía ser de otra forma, me resultó bien bonito.



De vuelta en La Alberca quedamos con los Pitis para tomar algo, charlando y contándonos las novedades. Cuando se fueron, seguimos de cañas y ratito y rematamos el día cenando para coger fuerzas para el domingo: Perino había confirmado asistencia.


Así que empieza el domingo y recibimos a Perri. Tomamos un café haciendo tiempo a ver si "abre" el día, y nos volvemos a poner en marcha  para hacer una versión corregida y aumentada del día anterior.

La subida hasta La Peña: mismo camino, mismos cortafuegos, mismo frío arriba...


La bajada, hasta el Paso de los Lobos, también igual, pero aquí tomamos el desvío hacia Monsagro, bajando por las evidentes "zetas" hasta el río Agadón.
Después de seguirlo durante un tramo, nos desviamos por una pista de continua y agonizante subida que nos dejaba a los pies de un cortafuegos al mismo tiempo que empezaban a caer las primeras gotas de una lluvia ligera que duraría lo justo para dejarnos "helados" en la cuerda de la montaña.

La buena noticia es que desde allí ya vimos los "cinco pinos" que indicaban que ahí enlazábamos con el recorrido del día anterior, es decir, la bajada.

Aunque menos rápida que ayer, también se hizo cómoda.

La verdad es que yo ya no estoy acostumbrada a tiradas "tan" largas, y a estas alturas ya tenía los pies destrozados.

Con ritmillo alegre llegamos al punto de inicio casi con más ganas de tomarnos un café que una cerveza. Qué cosas...

Como estábamos tan hambrientos como contentos por la jupilla, nos marchamos a Salamanca y después de una fugaz ducha, quedamos para celebrarlo con unos buenos pinchos y unas buenas pintas de cerveza (Perrino fantas), ¡¡que nos lo habíamos merecido!!

Qué gustito de agujetas, oye...


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